He tenido la suerte y privilegio de estar en Alcántara reunido con un grupo de periodistas, políticos, universitarios y blogueros para hablar de Cataluña y Extremadura, de nuestros espacios comunes y de nuestros desencuentros, que también los hay.
No conocía esa faceta de Ignacio Sánchez-Amor, pero supo crear un ambiente distendido dónde las ideas y las opiniones fluyeran con libertad. Y hablamos, opinamos, disentimos y concluimos. Y para mí, además surgió la admiración por Enric Juliana, periodista de La Vanguardia cuyo artículo sobre estas jornadas os enlazo. Pude hablar a solas con él sobre su visión del futuro de nuestro país, mientras nos íbamos a hacer la foto del encuentro, y me ganó. Es reflexivo, piensa y concluye, opina sobre la base del conocimiento que de los temas tiene, bastante amplio y fundado. Qué distancia con algunos periodistas de estos lares, incluso con alguno de los allí presentes.
Sabéis, nos separan cosas a Cataluña y Extremadura, es indudable, pero nos unen más y, sobre todo, un gran camino común de desarrollo autonómico, para mí y para otros, uno de los mayores logros de esta Constitución que conmemoramos. Y lo que yo quise comentar en esta reunión es que de ese camino y su resultado actual de autonomías son todas responsables, mejor dicho, co-responsables. Y por eso no entiendo el victimismo de los catalanes cuando lo hacen, ni el nuestro cuando nos ponemos. Para mí, en este desarrollo corresponsable, sólo hubo autonomías que partían de situaciones muy diferentes y a nosotros nos toco partir en última fila, pero de eso es responsable el anterior estado, el franquismo que nos usó de patio de recreo.
Coincido con Enric en que el modelo autonómico está exhausto y debemos pensar y hablar de hacia dónde ir (ese debate pendiente desde la transición). Y me gustó escuchar de su boca que lo que Guillermo Fernández Vara propone puede ser un excelente punto de partida para hablar de estado autonómico, esa conferencia de presidentes autonómicos sin presidencia de gobierno. Y sobre todo coincidimos en algo importante, la reforma del Senado, esa otra urgencia para seguir desarrollando ese modelo de estado para todos, sin exclusiones. Y nos envídia, por saber generar un modelo de colaboración tan amplio con Portugal, de igual a igual, que les gustaría copiar para sus relaciones con Francia y con otras autonomías de la casa común.
Mi agradecimiento a Juan Antonio Doncel y a Ignacio Sánchez, organizadores del encuentro, por contar conmigo. No sé muy bien porqué me invitaron, pero ahora sé que no hubiera querido perdérmelo. Y sólo dos pegas: hacedlo en verano porque los muros del Convento de San Benito guardan bien el frío, y para el próximo, sería mejor hacer las jornadas en tres o cuatro sesiones. Es que hay tanto de qué hablar.
PD. Hitos, fuiste una excelente anfitriona, como siempre.
Sabéis, nos separan cosas a Cataluña y Extremadura, es indudable, pero nos unen más y, sobre todo, un gran camino común de desarrollo autonómico, para mí y para otros, uno de los mayores logros de esta Constitución que conmemoramos. Y lo que yo quise comentar en esta reunión es que de ese camino y su resultado actual de autonomías son todas responsables, mejor dicho, co-responsables. Y por eso no entiendo el victimismo de los catalanes cuando lo hacen, ni el nuestro cuando nos ponemos. Para mí, en este desarrollo corresponsable, sólo hubo autonomías que partían de situaciones muy diferentes y a nosotros nos toco partir en última fila, pero de eso es responsable el anterior estado, el franquismo que nos usó de patio de recreo.
Coincido con Enric en que el modelo autonómico está exhausto y debemos pensar y hablar de hacia dónde ir (ese debate pendiente desde la transición). Y me gustó escuchar de su boca que lo que Guillermo Fernández Vara propone puede ser un excelente punto de partida para hablar de estado autonómico, esa conferencia de presidentes autonómicos sin presidencia de gobierno. Y sobre todo coincidimos en algo importante, la reforma del Senado, esa otra urgencia para seguir desarrollando ese modelo de estado para todos, sin exclusiones. Y nos envídia, por saber generar un modelo de colaboración tan amplio con Portugal, de igual a igual, que les gustaría copiar para sus relaciones con Francia y con otras autonomías de la casa común.
Mi agradecimiento a Juan Antonio Doncel y a Ignacio Sánchez, organizadores del encuentro, por contar conmigo. No sé muy bien porqué me invitaron, pero ahora sé que no hubiera querido perdérmelo. Y sólo dos pegas: hacedlo en verano porque los muros del Convento de San Benito guardan bien el frío, y para el próximo, sería mejor hacer las jornadas en tres o cuatro sesiones. Es que hay tanto de qué hablar.
PD. Hitos, fuiste una excelente anfitriona, como siempre.


