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lunes, 7 de marzo de 2011

masIVA

Y como sigo pensando que el ahorro de energía es cuestión de cambiar costumbres y optimizar recursos, y que esto activa la economía, pues en casa decidimos poner el doble acristalamiento para aislarnos de los cambios de temperatura y del ruido, que vivir en una calle peatonal llena de terrazas tiene sus desventajas. En fin, que pusimos mano a la obra, y cual administración pública transparente, llamamos a tres empresas, todas ellas recomendadas por conocidos, para que vinieran a medir las ventanas (5 estándar y una doble de terraza) y nos hicieran presupuesto, de manera que nos decidiéramos por la que más nos interesara, en este caso la más barata.

masIVA y coincidente fue la respuesta, y no hablo de los precios, que no coincidían, y tampoco del tiempo que tardarían o les llevaría hacer el trabajo, no, hablo de que ninguno quería cobrar el IVA, y no sólo eso, además trataron de convencernos de la bondad de no hacerlo así. Los que me conocéis sabéis que lo de convencer mediante la palabra es parte de mí, por lo que nos enredamos de mala manera a debatir del tema.


Una de las empresas me insinuó lo raro que era, eso sí, sin llegar a decirme tonto. Sé que no le convencí, pero como era el que más caro "IVA" hasta sin IVA, lo dejé sin intentarlo más.

Otra de las empresas se quedó perplejo, lo escribo así porque en realidad no sé si es una empresa o un funcionario (me llamaba desde un número de un ente público) que fuera de su horario de servicio público (espero) se dedica al tema. El caso es que como era el presupuesto más barato, le digo que pa'lante y que, por supuesto con factura e IVA. ¡Media hora, que no pasó más de media hora desde que le dije que el trabajo me lo haría él!, y me llamó para decirme que había un error en el presupuesto, que sólo lo había hecho por 4 ventanas estándar y eran 5, lo que incrementaba el presupuesto. Increíble pero cierto, prefería perder un negocio a hacer una factura, o quizás es que jamás las ha hecho porque ni CIF tendría.

El trabajo se lo dimos a la tercera empresa, que fue la segunda en presupuesto, pero no sin antes tener que seguir escuchando las bondades de no hacer factura y lo barato que sale si el IVA no se incluye (exactamente un 18% menos). Insistí en lo caro que nos sale a todos, como sociedad, como estado, como costumbre, el no hacerlo. Por supuesto he ganado..., porque soy el que paga, pero no he convencido. Qué trabajo nos queda hacer en este campo, y aquí es verdaderamente difícil hacer pedagogía, que será lo que dirán aquellos que sólo querrían que nada cambie y no declarar sus ganancias.

domingo, 6 de marzo de 2011

De qué podemos prescindir


Hoy he salido a correr un rato, y escuchando la radio, una oyente intervino para decir la frase que he registrado en el lateral del blog, iniciando una nueva sección, la de frases para pensar. La frase hace mención a cuantas cosas superfluas tenemos y que no nos ocupemos de lo esencial, que lo pedimos a otros. Y todo esto viene al caso porque también leí que estamos utilizando un 40% de energía más de la que sería necesaria para lo esencial.

Yo no tengo ni calefacción ni aire acondicionado en casa, y no porque crea que no nos vendría bien, sino porque no lo considero esencial con el clima que tenemos. Quiero decir que si bien algunos días de invierno se hacen duros, en el piso en el que vivimos, con ponernos un sueter para estar por casa y una estufa en el salón ya nos va bien. Y en verano sí que hay un mes de mucho calor, con días de picos altos en los que ponemos una máquina que refresque el salón, pero poco más, preferimos aislarnos en lo posible del sol, cerrando persianas y ventanas. Sé que difiero de la mayoría de mis vecinos, porque esos aparatos proliferan y son bien visibles y sonoros, y porque estar en sus casas en invierno requiere de mangas cortas, pero son cosas, como otras más, que no considero imprescindibles.

Y en estos tiempos tan interesantes que estamos viviendo, merece pensar en lo imprescindible y volver a deshechar, poco a poco, algunas de las cosas superfluas que el consumismo y el capitalismo más liberal nos ha llevado a considerar como esenciales.

PD: volviendo a bloguear, que el Máster que he estado haciendo va terminando y algo más de tiempo tendré. Y contestaré cuando pueda, como antes...

miércoles, 27 de enero de 2010

Castillos en el aire


Y frente a una economía insostenible, fundamentada en nubes y burbujas que dejan una deuda, generada por inversores y empresarios sin compromiso más allá del beneficio rápido y la avaricia, el gobierno propone una ley, la de economía sostenible.

Y qué proponen los de la gaviota. Hasta ahora más castillos en el aire, una vuelta a lo insostenible. Sólo espero que no tengan la oportunidad porque nos caemos con el equipo.

PD: Para comparar, la deuda externa de Haití es de unos 700 millones de €.