

1. Decide comprarse un Volvo de alta gama, y por tanto, de alto valor, pese a la situación de crisis generalizada en todo el mundo, en todo el país, y en nuestra ciudad, agudizada esa crisis por las desmesuradas deudas. Y se le acusa por ello. Es que no hemos entendido su mensaje, cuando dijo que tenía que comprar un coche así para cuando "mandase" a alguno de sus concejales "a recoger el premio Planeta" (sic). Eso sí es un argumento de peso, la cultura lo merece, esa cultura representada por él o por algún concejal con habilidades literarias que tendrá que recoger un premio como el Planeta cuando sus méritos sean reconocidos, esos méritos que sin rubor muestra en sus declaraciones. Ese es el mensaje que no hemos sido capaces de captar, así que mesura, mucha mesura y no sigamos por el fácil camino de la crítica, y pensemos que es posible que en el grupo popular del ayuntamiento de Badajoz hay tal nivel cultural, que los premios caerán como para amortizar ese Volvo y otros dos más si hiciese falta. Es una inversión de futuro (la primera de este Alcalde) fundamentada en su grupo, la mayor pluralidad que el Sr. Celdrán acepta.
2. Decide quitar el nombre de Margarita Nelken a una calle de nuestra ciudad, probablemente porque no es suficiente mérito haber sido diputada por la ciudad de Badajoz en tres elecciones consecutivas, la única mujer que lo consiguió en aquellos años dónde ser mujer era tan difícil, o por ser escritora prolífica y periodista durante muchos años. Pero no, no es ese el mensaje que nos quieren dar, lo hacen en aplicación de su ley de la memoria histórica, aquella en la que lo fundamental es acabar con todo rastro de la república, acabar con todo aquello que supuso la lucha contra la dictadura, acabar con todo aquello que suponen las conquistas sociales.
Ese es el verdadero mensaje que quiere trasladar a los ciudadanos, a mis convecinos de Badajoz, que el Sr. Celdrán y todos los que con él están, hacen y seguirá haciendo lo que quieren, y que lo hacen en base a sus principios de derecha decimonónica, ultraliberal y populista, aquella que se postula por el poder en unos pocos y durante muchos años.
Por tanto, que nadie se sienta engañado cuando les vote porque mandan sus mensajes cada vez que pueden, SOMOS DERECHA DE LA ANTES, de la que hace lo que quiere, de la que no escucha, de la que sólo busca el bienestar personal, de la que se perpetúa.
PD. Me he permitido la licencia ortográfica/fonética del título, que espero sepáis perdonarme, como compensación a la expresión del "vovo" de Celdrán llamándonos "tontorrones" (sic) a los socialistas pacenses. Empate, pero no en paz.