domingo, 8 de marzo de 2009

La lejana igualdad

No somos iguales, ni anatómica ni fisiológicamente somos iguales. Pero esta desigualdad entre hombres y mujeres no debería ir más allá, porque hemos evolucionado (espero) desde la época de la cavernas, dónde el hombre se dedicaba a la caza para llenar la despensa y la mujer a la cría y cuidado de la prole y el orden de la cueva.

Pero es un tema con él que me desilusiono por lo que veo. Os cuento que no hace mucho, en el campo, nos reunimos con la familia de mi mujer. Tres generaciones presentes y cinco nietos de mi suegra allí. Pues casi al terminar la jornada, la buena mujer le dice a mis dos hijas y a mi sobrina, que recojan las cosas de la mesa dónde estaban los más jóvenes. Mi hija mayor, que apunta maneras, le dice que también deben participar en recoger sus dos primos. Su abuela le dice que de eso nada, que son hombres, que dicho sea de paso se sonreían burlonamente ante el arrebato de mi hija (su prima) y la defensa de su abuela.

Esa generación de mi suegra no vivió otra cosa que el yugo de una sociedad machista y entiendo que no se haya liberado de él, pero la actitud de la nueva generación de hombres es frustrante. Tantas campañas y siguen comportándose igual. Yo creo que es porque probablemente véan lo mismo en sus padres, nuestra generación, que aún no hemos entendido que es verdad que somos iguales.

Para que algún día dejemos de celebrar este día, un día por la igualdad, hace falta que el 50% de la población que hemos sido favorecidos, los hombres, nos impliquemos en ello, sino seguiremos avanzando muy lentamente, y a base de discriminación positiva, que genera mucho rechazo.

Va por vosotras, para que entre todos lo consigamos.

PD: mis hijas se negaron a recoger sino participaban sus primos, la abuela se enfadó con ellas y bastante, y mi mujer y yo mediamos en el conflicto para que al final recogieran entre todos. Mi suegra sigue sin entenderlo, pero ya se le olvidó y mi hija sigue avanzando en sus convicciones.

35 comentarios:

Likuid dijo...

Un diez para tus hijas. Suspenso a tu suegra. En mi casa hace años que superamos el machismo doméstico.

Satine dijo...

Desde luego que apunta maneras, es elogiable que no cediera en su postura....las de mi generación seguimos sufriendo el machismo de nuestras parejas...personas jovencisimas de 30 y pico.

Lo digo por experiencia personal...claro que esa persona ya es MI EX-PAREJA, afortunadamente....

besis

ID dijo...

Muy bueno el ejemplo, muy ilustrativo de lo más básico, y de ahí para arriba.

También me encanta que nos des un papel claro a los tíos en el tema.

Tus sobrinos, puede que ni siquiera sean machistas (no lo sé), pero si aprovechados, que en la práctica se le parece mucho.

Cruz Diaz dijo...

Buenos dias Paco:

Los comportamientos y actitudes sociales de una determinada epoca basadas en una educacion machista se perciben para la propia mujer de esa época en algo normal. Es la propia sociedad moderna la que debe evolucionar, primero, desde una educacion familiar y despues desde la propia escuela y desde la propia sociedad hacia una igualdad total en todos los aspectos.

Una pregunta sobre el ejemplo familiar que expones ¿Que opinion diste tu en aquel momento a tu suegra y a los demas?

Un abrazo.

Pantagruel dijo...

Mi homenaje a la mujer trabajadora se hace día a día en casa, donde se viene aplicando desde hace tiempo la discriminación positiva: yo en la cocina, cocinando, o lavando platos, o poniendo la colada, ella repantinguá en el sofá, con la cervecita en la mano y haciendo zapping; por lo que no paso es por planchar; menos mal que una vez a la semana viene una asistenta...

Ruth dijo...

¡Buenos días!

Después de unas horitas de trabajo, en breve cuando llegue mi relevo laboral, o sea que mi marido a los efectos, me relevará y yo me voy de comilona con las mujeres del pueblo.

Me gustaría que el año que viene nos fueramos todos juntos, hombres and mujeres, y que pudieramos concienciarnos de que la igualdad empezara a dislumbrar sin hacer de ella una mira lejana, sino mucho más cercana y necesaria.

Un abrazote, y un diez a la actitud de tus hijas, mismos privilegios, mismas oportunidades, tenemos las mismas obligaciones y deberes, así que las cargas compartidas son menos cargas, tanto para los unos como para los otros.

Borrasca dijo...

Paco lamentablemente en muchas partes no se celebra el día de la mujer, "se conmemora".

Por suerte para mí soy una de las que celebro este día, y hace tiempo no me toca ver ni de lejos el machismo.

Me encanta la actitud de tus hijas, de tales padres...

Besos borrascosos

Juan Antonio Doncel Luengo dijo...

Pregunto: hay unas mujeres que pretenden tener la casa como los chorros del oro. ¿Es eso machismo? Yo creo que sí. Pregunto: una enóloga experta acaba de decir en televisión que claro que existen vinos femeninos, con aromas florales y delicados, y otros masculinos, más corpulentos y dinámicos. ¿Eso machismo? Yo creo que sí. El post de hoy es sobre el machismo doméstico. Yo creo que ahí hay que estar, con los hijos, tan atento como estamos para la violencia. Es cosa parecida. No es sólo lo que se hace como lo que se deja de hacer, no tanto lo que se dice sino cómo se dice y sobre todo lo que no se dice. Y luego hay una cuestión muy complicada en el día a día que es cómo ordenar las tareas de la casa entre todos, porque todos tienen estilos, ocupaciones y anhelos diferentes al respecto. En lo que sí estamos de acuerdo es en que todos, padres e hijos, hombres y mujeres, participamos igualmente del beneficio de comer bien, en un lugar ordenado y limpio y con ropa adecuada y con un entorno confortable. Luego todos debemos esforzarnos lo necesario para que eso resulte.

Rosario dijo...

Me parece admirable lo de tus hijas, ya apuntan maneras al igual que las mías.
Pero en mi caso me toca a mi hacer casi todas las cosa, tengo solo una pequeña colaboración, en mi casa sigue el machismo domestico.
Un besito Rosario.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Paco:

Todo cuestión de educación. Cuestión de la "caja negra" de la que hablas en el blog de Javier Figueiredo. Las "cajas negras" que aparecen en todos los ámbitos, en todos los sistemas y que se siguen reproduciendo.

Como le digo a Javier Figueiredo: "Estamos en una etapa histórica interesante, etapa histórica que nos fuerza a abrir esa enorme cantidad de 'cajas negras' que tenemos como sociedad".

Recibe un muy fuerte abrazote amigo.

Salondesol dijo...

Mucha culpa de ese machismo la tenemos las madres, lo reconozco, a mis hijos/as para que colaboren en casa les pido "casi" las mismas cosas, pero la mayoría las hago yo, y dejo a su elección en qué prefieren colaborar.

Un saludo.

Hitos dijo...

Hace años mi madre llegó a casa y estaban los platos por fregar. Preguntó ¿por qué? las horas que son y que tengas la cocina por recoger. El motivo es que le tocaba a mi santo ese día. Cuando se lo cuento estaba dispuesta a fregarlos ella... que no le importaba.

Yo insistía que no los fregara, que era un error, que le tocaban a él, que ese era nuestro acuerdo.

En ocasiones llegaba a casa y a escondidas los fregaba. Mi santo no decía nada; yo no me enteraba.

Resumiendo. 15 años para lograr que mi santo se implique en las tareas domésticas pero ¿quién es el culpable?

Paco Centeno dijo...

Pongamos orden en mis ideas.
Quiero decir que la igualdad se conseguirá teniéndonos en cuenta a nosotros, los hombres, ese 50% que le cuesta dejar sus prebendas de milenios.
Y que eso se hace desde pequeñitos, en casa, con el ejemplo, día a día y sin relajarse.
La igualdad en términos amplios, no sólo la domestica, empieza por ahí, porque los referentes de las generaciones que nos siguen demos ejemplo. Y porque las generaciones que vivieron otro modelo social dejen de ponerse como ejemplo.

Doncel, lo primero no es machismo, es una patología. Lo segundo sí es machismo. Espero que no sea la enóloga que yo conozco, de mi promoción.

Rosario, encantado de que sigas pasándote por aquí. Ya te escribo con el tema de Pescueza.

Salondesol, bienvenida. Te espero más veces.

Paco Centeno dijo...

Cruz, yo dejé que mi hija expusiera sus argumentos a su abuela, aún con lágrimas en los ojos por el conflicto que eso suponía para ella, ya que el respeto a sus mayores también es algo que le inculcamos. Su abuela no los aceptó y se indignó con su negativa rotunda a que sólo las mujeres hicieran ese trabajo. De hecho se marchó tozuda y refunfuñando.
Sólo entonces medié, y lo hice con ellos, con los "futuros machitos", que aceptaron colaborar todos juntos.
Mi mujer medió con la abuela para que comprendiera que lo que su nieta hacía era lo que correspondía y que no era nada personal.
En fin, estamos lejos de la igualdad, pero no debemos dejarlo.

Isabel dijo...

No lo celebro nunca, me parece absurdo, yo trabajo todos los dias, y espero que algún dia, no sea necesario celebrarlo, porque sea algo normal que una mujer trabaje, y se le reconozcan todos sus derechos. Un beso

Nieves dijo...

En primer lugar un ¡OLÉ! POR TU HIJA, es duro enfrentarse a una abuela máxime cuando se educa en el respeto a los mayores. Y también fue muy valiente haciendo valer un deber que es de todos, las generaciones (los chicos) de ahora se acomodan, se aprovechan de lo que piensan sus mayores porque les interesa, pero es bueno hacerles ver que se equivocan.

En esta lucha por la igualdad de oportunidades las mujeres debemos contar con los hombres ya que mientras a nosotras se nos ha excluido de muchos ámbitos sociales y políticos, somo nosotras ahora las que no debemos hacer lo mismo excluyendo al hombre, no se trata de una guerra entre hombres y mujeres, sino de una lucha por la igualdad de oportunidades para todas/os en la que debemos ser todos protagonistas defendiendo día a día en todos los campos esta igualdad.

Besines Paco de tu amiga. Nieves.

uno cualquiera dijo...

hola, la igualdad llegará cuando las mujeres dejemos de sentirnos culpable por dejar de hacer alguna labor doméstica, y dejemos de decir que nuestras parejas e hijos nos "ayudan".
Debemos aprender a delegar responsabilidades domésticas( las cuales siempre han sido de mujer)a toda la familia y no sentir culpabilidad.
Un abrazo Maricarmen

sebastian(elcurrante) dijo...

La igualdad llegará con muuucho tiempo educando en ella, porque aunque la igualdad "real" en todos los ámbitos de la vida, puede llegar más o menos pronto, quedará algo que costará muchísimos años superar a saber:
La mujer, sometida durante miles de años, evolucionó de una manera determinada de tal forma que hoy en un hipotétio escenario de igualdad es muy superior al hombre, por ejemplo: está capacitada para atender varias tareas a la vez.
El hombre, durante miles de años dedicado a salir fuera a buscar el sustento, evolucionó de una forma determinada y hoy en ese escenario de igualdad, es inferior a la mujer, se encuentra perdido.
De ahí las resistencias al cambio, pues hay miedo a enfrentarse a esa "inferioridad".
Tendremos que hacerlo con comprensión por todas las partes, incidiendo mucho en el aspecto educativo y superando la dualidad hombre-mujer para dar el salto al concepto de ser humano, por encima de esa ancestral percepción que hoy no nos sirve.
Tenemos que hacer entender que eso es un comportamiento primitivo (el hombre "a cazar fuera" y la mujer en el hogar), que no tiene sentido.

Un saludo y un abrazo

Malo Malísimo dijo...

Como sabes Paco, mi señora madre tiene 90 años y aunque a pesar de sus años tiene una mentaidad bastante avanzada en algunas cosas,en otras, como lo de poner y quitar la mesa... cuando se queda en mi casa tengo que decirle a mi hija que no discuta con la abuela, que no lo va a entender y a mi hijo, que es un caradura y se aprovecha de la ocasión, más que nada por chinchar a la hermana, decirle también que a currar y sin chistar. Creo que esa es la manera, como siempre les digo, entre todos ensuciamos, entre todos limpiamos.

Francisco J. Moral dijo...

Estimado Paco y demás amigos:

Yo creo que en la actualidad se ha avanzado mucho para la igualdad, pero quedan por vencer muchas reticencias y prejuicios que todavía existen, incluso en muchachos jóvenes.

Amigo Paco, el caso de tu suegra es el mismo del de la mia. Cuando vamos a Córdoba, nos alojamos en su casa. Entonces, reparo en actitudes machistas enquistadas en la generación anterior a la nuestra y que sufrieron 40 años de fascismo en sus carnes (que al fin y al cabo educaba en valores machistas y de sumisión de la mujer al hombre). Me explico con un ejemplo: a la hora del almuerzo, el primero que se sienta es el abuelo y espera a que le pongan el mantel, el plato, le sirvan, etc. Al terminar la comida (incluso antes) la abuela se levanta y empieza a recoger la mesa (siempre trato de frenarla, pero nunca tengo éxito); mi mujer, mi hija y yo terminamos de comer en ese instante y colaboramos en la recogida, no sin oir de vez en cuando, con ánimo cariñoso hacia mí, "déjalas, que lo hagan ellas". En fin, por no liarla con la familia, me hago el sordo y voy a la cocina. Sí reviento cuando algunos sobrinos se agregan al almuerzo y llegado el momento de colaborar se hacen los despistados. En esos instantes es cuando nosotros tenemos que obligar a que colaboren para que en un futuro su reacción no sea el escaqueo.

Como bien dices, la pobre generación de la posguerra no tuvo oportunidades de ningún tipo, pero hoy en día no se puede admitir, ni como una gracieta entre familia, actitudes discriminatorias.

Queda mucho camino por recorrer, pero en importante que en nuestro entorno (familiar, profesional, etc.) demos ejemplo acerca de actuaciones y comportamientos dignos hacia nuestras mujeres. ¡Sembremos la semilla de un mañana igualitario! Lleguemos pronto al nivel de las sociedades nórdicas, donde el trato a la mujer es el más igualitario que existe en el mundo (curioso, en la sociedades más socialdemócratas...).

Fernando dijo...

Eres un fenómeno Paco. ¡Que recojan los niños! ¡Y las niñas, claro! Igualdad a tope.

Antonio dijo...

Paco: yo no habría podido hacer eso que comentas porque, cuando voy a una comida familiar, acabo siempre con una tajá que paqué.

Es broma, hombre. Qué grande eres.

feluky dijo...

En una campaña de explicación de los presupuestos del Estado o de la Comunidad Autónoma, fui con una Compañera a un pueblo del Valle del Jerte, y asistieron como unas 40 personas. Intervine yo en primer lugar y cerraba el acto la compañera. Bien pues cuando terminé mi intervención, una señora de las asistentes levanta la mano y dice "disculpen pero nosotras nos tenemos que ir a hacer la cena", y se levantaron todas las mujeres que asistían y se marcharon, de nada sirvieron nuestros intentos para que se quedaran un momentito porque cerrábamos con prácticamente un saludo de la compañera
Así que la compañera que cerraba el acto, como figura más importante de los que hablamos, tuvo que hacer su intervención solo con hombres felices, que cuando llegaran a sus casas, esa como todas las noches, tendrían la cena puesta en la camilla, con su braserito de picón.
Abrazos

Malo Malísimo dijo...

Hace poco, unos años, pero muy pocos, digamos 8 más o menos, los hijos de unos de mis vecinos, cada vez que pasaban por las ventana y me veían barrer la casa entonaban la misma cantinela "está barriendo es mariquita", esos muchachos ahora con 15 años ya no me cantan la cancioncita, pero sus maneras de actuar y pensar siguen siendo las mismas. Como dato, yo le saca a su madre más de 10 años. Esto sólo me indica que aún nos queda mucho camino por delante, que si esa mujer no ha podido a sabido inculcar esos valores a sus hijos, llevamos como poco una generación de retraso en lo que a educación a la igualdad se refiere.

Ricardo dijo...

El problema que tenemos algunos mayores es que la teoría sabemos exponerla a la perfección. Las dificultades vienen en la práctica, pero sé limpiar y cocinar un poco. Con la teoría he conseguido que mi hijo sea el cocinero en su casa y mi yerno en la suya. Me rodea la igualdad que Paco considera necesaria para alcanzar metas necesarias de verdad.

Pedro Centeno dijo...

Conociendo a mis sobrinas, no me extraña. Pero hay que decir que quienes empezaron fueron nuestras hermanas y nuestra madre, que nunca se resignaron a lo que la sociedad les tenía reservado. Así se empieza a cambiar una sociedad, por las mentes.

Pedro Centeno dijo...

Conociendo a mis sobrinas, no me extraña. Pero hay que decir que quienes empezaron fueron nuestras hermanas y nuestra madre, que nunca se resignaron a lo que la sociedad les tenía reservado. Así se empieza a cambiar una sociedad, por las mentes.

ID dijo...

¡Hohtiá! ¡Peter Newman in person!

rosa roja dijo...

Hola Doctor, creo que ID se equivoca no es Peter es Paul Neuman o como se escriba en ingles, el de Dos Cabalgan Juntos, Exodo, El preimio, La gata sobre el tejado de Cinc y tantas otras

Un saludo amigo

sebastian(elcurrante) dijo...

Hola Paco:

Ahondando en lo que comentaba de lo que queda grabado en el inconsciente (tal vez el inconsciente colectivo) durante milenios. He observado que los hombres, generalmente, cuando nos fijamos en una mujer, nos sentimos atraídos por unos pechos grandes (tal vez por aquello de estar supuestamente mejor dotadas para amamantar a las "crías") y en unas buenas caderas (tal vez como signo de facilidad para el parto).
¿No crees que en nuestro inconsciente seguimos teniendo grabadas unas creencias ancestrales? Y si estos es así, que no somos completamente libres, sino que partimos de una programación colectiva que nos afecta en nuestra elección personal. ¡Joder!, qué profundo me pongo.

Un saludo y un abrazo

sebastian(elcurrante) dijo...

Quiero decirte, Paco, que nuestro instinto sigue un patrón: instintivamente es atraído por buenos pechos y buen culo sin que podamos siquiera reaccionar.
Pero nos diferenciamos precisamente de los animales en la capacidad para dirigir nuestra voluntad y vamos a necesitar una fuerza de voluntad constante, y durante un largo periodo de tiempo dirigida en una dirección concreta, para cambiar lo programado (No lo del culo y las tetas, que está muy bien) pero sí de todo lo demás, por lo tanto no pensemos que es cuestión de 3 días, necesitaremos varias décadas ejerciendo una constancia para vencer algo que se grabó durante miles de años.

Un saludo

Encarna Rabanal dijo...

La igualdad esperemos que la consigamos entre todos y todas.Se están realizando talleres con los alumnos y alumnas de Secundaria y de Primaria que imparten las Agentes de Igualdad y Violencia de Género de las Manconunidades.
Es una medida muy positiva y les hace reflexionar pero el ejemplo de las familias, es fundamental y tenemos que concienciarnos de que los niños y jóvenes repiten los roles de sus padres.
Se ha detectado, por desgracia, que en las generaciones más jóvenes, se están dando casos de violencia que son bastante preocupantes.Entre 14 a 17, parece que se retrocedido y que las chicas, muchas de ellas aceptan como normal, acosos realizados por el móvil de chicos que consideran sus parejas, por eso es importante que se trabajen la igualdad y se combata la violencia en los Centros de Enseñanza Secundaria, sobre todo.
Un abrazo
Encarna

Anónimo dijo...

Tous ces commentaires au sujet de l'égalité......ça montre qu'il y a vraiment un problème. Nous serons égaux le jour où la journée de la femme sera supprimée.
Mais ce que je veux dire, c'est " personne ne peut prendre la place de Paul Newman, même pas le frère de Paco!!!"
Adrienne.

Paco Centeno dijo...

Adrienne, mi hermano también tiene el síndrome Paul Newman, marca de la familia.
Besos

Anónimo dijo...

Ce n'est pas une excuse suffisante.
Adrienne.