
Los porqués.
La situación económica es tal que el estado tiene menores ingresos, significativamente menores, y más deuda. Los menores ingresos son debidos a la crisis y a la menor iniciativa y actividad empresarial privada (no olvidemos esto), y la deuda se debe a que el estado ha asumido uno de sus papeles, el de padre para los tiempos malos.
Y nuestra sociedad demanda que el estado siga salvaguardando y garantizando los aspectos básicos, y siga cuidando de aquellos que lo están pasando peor, aunque esto último no esté tan claro para algunos. Para ello, hay que incrementar los ingresos, ya sea desde el sistema público, ya sea desde el ámbito privado, pero para este último el estado tiene muchas menos herramientas, y desde luego la ley de presupuesto no es una de ellas.
Por eso, sólo hay dos caminos, aumentar los ingresos desde los impuestos (en los que todos participamos) y admitir más deuda, y ambos encaminados a un sólo objetivo, ejercer la necesaria protección social que demandamos al estado siempre, pero especialmente en estos tiempos.
Los impuestos suben...
No todos los impuestos va a subir, el IRPF, el impuesto más extendido, no se altera. Y además baja el impuesto de sociedades para las pequeñas y medianas empresas del 25% al 20%, eso sí, esta bajada ha sido acallada por todos los medios, espero que por desconocimiento. Estas dos medidas apuntan directamente a no gravar las rentas de los trabajadores y a las pequeñas y medianas empresas.
Y suben los impuestos a las rentas de capital, que lo harán de manera progresiva, no como hasta ahora con un porcentaje fijo, de manera que los mayores capitales serán a los que más se recaude. Y el otro impuesto que se modifica es el IVA. En España, el IVA es más progresivo que en muchos otros países europeos, de manera que tenemos tres tramos:
- el muy reducido, al 4%, que grava los productos más básicos, como medicamentos, que no van a cambiar.
- el reducido, al 7%, que afecta la mayoría de productos básicos, como la vivienda, que se incrementará al 8%.
- el que grava el consumo de productos secundarios y de lujo, que pasa del 16% al 18%. Y queda aún a mucha distancia del IVA de otros países como Alemania, Francia, Portugal o Dinamarca, que lo grava con un 25%.
Y con esta recaudación más la deuda que se asumirá, que podrá llegar al 10% del PIB, el estado decide a qué dedica ese dinero y con qué sentido.

...para hacer políticas de protección social, estimular la inversión productiva e incrementar la austeridad.
Más de la mitad del presupuesto, el 52% del mismo, va a políticas de protección social, dónde la cobertura a los desempleados es una de ellas, pero también se incrementan las partidas para la ley de dependencia (sube un 36%), aumento en las pensiones mínimas, aumento en el número y cuantía de las becas para el estudio, y se aumentan también las ayudas por nacimiento y para guarderías.
Se aseguran, con ligeras subidas, los presupuestos en educación y en sanidad, las mejores inversiones para asegurar políticas productivas y de igualdad social. Se mantiene el programa del Fondo Estatal de Inversión Local, con sólo algunas modificaciones en los objetivos del programa, pero buscando la reactivación del empleo en todas las localidades. Y descienden ligeramente los presupuestos en infraestructuras y en I+D+i, pero quedando con recursos suficientes para seguir siendo los dos campos en los que la generación de empleo público (insisto en público) es mayor, lo que les hace ser también la base de la generación de riqueza.
El resto de conceptos sufren recortes, de hecho, se paralizan todos aquellos proyectos que no tuvieran todavía concepto presupuestario y quedan congelados los sueldos de los altos cargos.
Y para acabar...
Falta lo que no está en los presupuestos, es decir, qué va a hacer la inversión privada para que la economía remonte y se vuelva a generar riqueza y empleo. A ellos hay que recordarles que el ESTADO también les ayudó aunque sean empresas privadas. Toca invertir y generar, a no ser que se desee que se bajen los impuestos, se quiten recursos públicos básicos y de protección social para desmantelar parte del ESTADO y que pase así a manos privadas. Si es así, van a tener que esperar mucho tiempo porque tenemos un gobierno que sabe que la protección de la sociedad que lo constituye y la redistribución de los recursos y la riqueza son las prioridades.
Y sigue sin saberse...
Y sigue sin saberse si hay una alternativa en las prioridades de gastos del estado, excepto la demagógica afirmación de que bajar los impuestos es sostenible manteniendo todos los servicios que el estado nos ofrece.
PD: es la primera vez que pongo un link con el Mundo. En tiempos excepcionales, medidas excepcionales. xD.

...para hacer políticas de protección social, estimular la inversión productiva e incrementar la austeridad.
Más de la mitad del presupuesto, el 52% del mismo, va a políticas de protección social, dónde la cobertura a los desempleados es una de ellas, pero también se incrementan las partidas para la ley de dependencia (sube un 36%), aumento en las pensiones mínimas, aumento en el número y cuantía de las becas para el estudio, y se aumentan también las ayudas por nacimiento y para guarderías.
Se aseguran, con ligeras subidas, los presupuestos en educación y en sanidad, las mejores inversiones para asegurar políticas productivas y de igualdad social. Se mantiene el programa del Fondo Estatal de Inversión Local, con sólo algunas modificaciones en los objetivos del programa, pero buscando la reactivación del empleo en todas las localidades. Y descienden ligeramente los presupuestos en infraestructuras y en I+D+i, pero quedando con recursos suficientes para seguir siendo los dos campos en los que la generación de empleo público (insisto en público) es mayor, lo que les hace ser también la base de la generación de riqueza.
El resto de conceptos sufren recortes, de hecho, se paralizan todos aquellos proyectos que no tuvieran todavía concepto presupuestario y quedan congelados los sueldos de los altos cargos.
Y para acabar...
Falta lo que no está en los presupuestos, es decir, qué va a hacer la inversión privada para que la economía remonte y se vuelva a generar riqueza y empleo. A ellos hay que recordarles que el ESTADO también les ayudó aunque sean empresas privadas. Toca invertir y generar, a no ser que se desee que se bajen los impuestos, se quiten recursos públicos básicos y de protección social para desmantelar parte del ESTADO y que pase así a manos privadas. Si es así, van a tener que esperar mucho tiempo porque tenemos un gobierno que sabe que la protección de la sociedad que lo constituye y la redistribución de los recursos y la riqueza son las prioridades.
Y sigue sin saberse...
Y sigue sin saberse si hay una alternativa en las prioridades de gastos del estado, excepto la demagógica afirmación de que bajar los impuestos es sostenible manteniendo todos los servicios que el estado nos ofrece.
PD: es la primera vez que pongo un link con el Mundo. En tiempos excepcionales, medidas excepcionales. xD.