domingo, 21 de febrero de 2010

Reparto del trabajo


Escribe Guillermo Fernández Vara en su blog sobre la medida de reducción del 30% de los altos cargos de la Junta de Extremadura y de que es una medida que puede tener poca trascendencia en el montante global de reducción de gastos, ya que no significa tanto en términos económicos.

Y en nuestras conversaciones durante las comidas en Servicios Centrales de la UEX y en el blog de Guillermo, Juan Antonio Doncel ya ha propuesto varias veces este tema, que quizás sería bueno aplicar el concepto de reparto del trabajo en los tiempos difíciles que vivimos.

No sería nada banal disminuir un 25% las horas de trabajo, pasar de 8 a 6 horas, con las consiguientes reducciones de sueldo y de cotización a la Seguridad Social. De esta manera, cada tres trabajadores que así lo hiciéramos generaríamos un cuarto puesto de trabajo con el mismo sueldo y cotización. En realidad no es una generación de puestos de trabajo, ya que no son puestos nuevos, pero sí tendría como consecuencia una disminución de los gastos públicos derivados de ayudas y subsidios de los desempleados que se beneficiaran de esta ayuda, con la consiguiente disminución de la deuda, tan necesaria en los tiempos de crisis que vivimos. Si los aproximadamente 6 millones de funcionarios nos acogiésemos a esta medida, nos encontraríamos que dos millones más podrían trabajar. Y serían más si el sector privado se acogiera a ella. Esto sí significaría una disminución importante en los gastos del estado y un beneficio significativo para todos como colectividad.

Pero..., siempre hay peros, individualmente esta medida es un sacrificio, y lo es porque en ese estado del bienestar que nos han transmitido, hemos identificado bienestar con tener más de todo: más dinero, más consumo, más propiedades, más beneficios materiales, y hemos organizado nuestras vidas alrededor de ello, viviendo, en muchos casos, por encima de nuestras posibilidades. Y esta medida supone una bajada de sueldo, algo contrario al malentendido estado del bienestar consumista. Pero también, lo que sí supone esta medida es que el tiempo diario que dedicaríamos al trabajo es sólo 1/4 de los días laborables, y no ese 1/3 que dedicamos ahora. Y tendríamos más tiempo para nuestra familia, los hijos, el ocio, la lectura, la cultura o la UNED, por poner ejemplos. Y tendríamos para reflexionar en qué mundo queremos y si bienestar significa sólo poseer más.

Sin duda que sería una medida que requiere reformas y sacrificios pero es tiempo de hacerlas y sacrificarse. Y quizás, inicialmente, de manera voluntaria y temporal, pero si el devenir la hace atractiva, puede ser definitiva. Quién sabe.

PD: gracias a todos por el interés en mi padre, ya va mejor y en casa.

29 comentarios:

Samuel dijo...

Desde luego, la idea de Juan Antonio no es para nada descabellada. Me gustaría si algún economista lee este blog, que nos explicase, si supiera, que efectos tendría efectivamente sobre la economía del país, de forma detallada

Por otro lado, lo de la reducción del 30%, pienso que es absurdo. Quiero decir, que despedir por despedir, sin un motivo concreto, no tiene sentido. No vale para nada, no se obtiene ningún beneficio, y diría mas, es casi darle la razón a Monago, que lleva meses vociferandolo.

Juan Antonio Doncel Luengo dijo...

A mí me parece obvio en términos materiales. Llegué a esta conclusión una vez que IU en la Plaza de Minayo me pidió que firmase por la reducción de la jornada laboral de los funcionarios. Yo iba a firmar, y entonces el izquierdista me dijo que, naturalmente, era ganando lo mismo, con lo que retiré el bolígrafo y desde entonces pienso en el asunto.
Yo el principal problema que le veo es que nuestra sociedad, en lo económico, se basa en el egoísmo, en la ambición de dinero. Eso es lo que habría que cambiar, y no sé qué efectos tendría eso en la producción, sería digno de reflexión... seguimos hablando amigos.

Satine dijo...

Es lo lógico...trabajas menos ganas menos....

Buen post...besos

Te felicito Doncel

Gargantua dijo...

En primer lugar, me alegro que tu padre se encuentre bien…

En cuanto a lo del reparto del trabajo…, tu sabes perfectamente que no pasa de ser una ocurrencia mas…, que como casi todas las ocurrencias, es desde el punto de vista practico…, difícilmente realizable…
Pero es que…, aparte de su difícil viabilidad…., es que ni siquiera seria justa… y me explico…
La vida laboral de cada persona, camina paralela a su discurrir vital…
Desde que se inicia la vida laboral…, hasta una cierta edad, los recursos obtenidos con el trabajo se dedican íntegramente a construir el entorno familiar…, ya sabes…, vivienda…, hijos…, estudios de los hijos… y todas esas cosas que conlleva el desarrollo de un proyecto de familia..
Durante esos años…, todos los recursos son pocos y seria absolutamente injusto, imponer una reducción de los mismos de forma lineal…
Ese tipo de sacrificio es más viable a partir de cierta edad…, cuando los hijos se han emancipado, la hipoteca se encuentra en su tramo final y la demanda de recursos de la familia se estabiliza e incluso, en muchos casos, se tiene cierta capacidad de ahorro…

Para esa edad, en la que algunos nos encontramos…, en su día se estableció la figura jurídico-laboral de la Jubilación a Tiempo Parcial, por la que, los trabajadores que cumplieran determinados requisitos, podían Prejubilarse a tiempo parcial, siendo sustituidos por otros empleados que ocuparían el tiempo que ellos dejaban libre y que podía llegar al 75%..., todo ello debidamente regulado desde la Seguridad Social…

Otra alternativa en la misma línea, es la Prejubilación por Sustitución, en la que la empresa tiene la obligación de contratar un nuevo empleado por cada otro que se adhiera a este tipo de Prejubilación…, por supuesto cumpliendo, como en el caso anterior unos exigentes requisitos de cotización…

En ambos casos, el Prejubilado deja de percibir una cantidad más o menos importante de sus emolumentos, a cambio de “irse para su casa” y ceder su puesto de trabajo a los jóvenes demandantes de empleo…

Pero claro…, en estos momentos…, es casi un sacrilegio hablar de Prejubilaciones…, porque la ignorancia colectiva de las bondades de estas alternativas, por otro lado, absolutamente legales y totalmente en vigor…, la ha hecho el blanco preferido de la demagogia barata, que también se vende en el país de la improvisación y las ocurrencias…

Así es que…, reparto del trabajo SI, pero por los cauces legalmente establecidos y…, sobre todo…, cuando toca…

Un abrazote compañero.

Rosa dijo...

Me alegro cielo que tu padre este mejor, te mando un besito para él.

Me parece un post muy bueno estoy de acuerdo.

Te mando un besito, Rosa

feluky dijo...

Habria que revisar todo el sistema productivo de esta sociedad moderna en la que vivimos.

Cualquier medida que se tome en esa dirección debería ser aplicada en todos sitios, porque si no terminaríamos haciendo, no competitivo, el país en el que se aplicara.

Cierto que parece que al disminuir el salario proporcionalmente, debería mantenerse los costes de producción, pero no es así. Además debemos tener en cuenta que el problema gordo, es que competimos en mercados donde la gente no solo no trabaja, ni trabajara nunca menos horas, si no que son explotados hasta limites cercanos a la esclavitud.

Abrazos.

Belen dijo...

En realidad no creo que debiera ser ni un sacrificio. Parece increible que con el avance científico y tecnológico que ha habido durante el ultimo siglo tengamos que trabajar como esclavos para vivir y avanzar mas. ¿No deberiamos trabajar menos y rendir igual? Además, es conceptualmente extraño que estemos en una sociedad en la que no hay puestos de trabajo disponibles para todos. ¿no tendría que significar que si todo lo que se puede hacer ya esta cubierto, deberiamos vivir todos bien? Pero como estamos en una sociedad individualista con un reparto desigual de los beneficios, pues el paro es normal...

sebastian(elcurrante) dijo...

Me alegro que tu padre esté mejor y que esté ya en casa, he estado informado a través de tu primo.

Sería un avance importante, pero es una medida que va a costar mucho hacer que cale en la sociedad. En los últimos años se ha avanzado a pasos agigantados en la dirección opuesta. El boom del ladrillo ha hecho aflorar el lado más egoista del hombre en nuestro país. Las mismas personas que se manifiestan en contra del aborto y a favor de la "familia" han puesto a miles de familias al borde del precipicio, utilizando la vivienda (el techo) como vía de expolio y esclavitud de las familias.
La nueva esclavitud del s. XXI, hoy un 80% de las familias trabajan los 15 primeros días del mes para el banco y lo harán así durante los próximo 20 ó 30 años. En sólo 8 años de gobierno de derechas lo han conseguido. La vivienda ha pasado ha ser un lujo casi imposible de alzanzar (y luego dicen que defienden la "familia"). Lo mejor de todo es que lo han conseguido sin que el ciudadano se perciba de ello, y la llamaría "la esclavitud silenciosa".
Un saludo

Ricardo dijo...

Estoy bastante de acuerdo con la filosofía que encierra la propuesta de Juan Antonio que, por cierto, me parece una buena ocurrencia, aunque con el pragmatismo que impera en nuestra sociedad se van a oponer la mayoría de los que tienen trabajo. Quizás debería imponerse en áreas de actividad bajo control de los Gobiernos. La burocracia de la administración y la docencia serían, quizás, lugares dónde se podría intentar implantar la idea.
Cambiando un poco, vengo leyendo en bastantes ocasiones que las prejubilaciones son beneficiosas para la sociedad y es lo mejor de lo mejor. Que es legal, eso es incuestionable, pero que entidades financieras que están ganando dinero a espuertas manden a los prejubilados dos años al paro es para mear y no echar gota. El dinero que perciben viene de los Presupuestos Generales del Estado y es infumable que empresas con beneficios chupen de la teta, aunque el trabajador haya cotizado su 1,55% para el desempleo. Esas prejubilaciones se crearon para empresas en crisis, pero no para empresas "en crisis de tener un 1% más de beneficio que en el año anterior.
No tengo mas ganas de alargarme, aunque mi ignorancia individual, acompañada de un porcentaje elevado de demagogia barata, me hace ser mas bruto que un arao.
Por descontado que el estado tiene que facilitarme educación, sanidad y servicios sociales adecuados.
Un abrazo y ¡ójala las utopías no faltaran nunca!.

ID dijo...

Sí Paco, lo que propones desde el punto de vista económico teórico es en principio correcto, sólo cambias horas de una persona por horas de otra. Si el cambio es homogéneo no hay problema.

Los problemas prácticos surgen de que es en general más fácil gestionar menos que más personas y además se dan unos costes adicionales fijos ligados a cada persona contratada.

Por otra parte las horas cambiadas no son homogéneas. Piensa por ejemplo en que tuvieras que hacerlo en un equipo de fútbol, sacar a la estrella para que juegue otro más del montón.

Pero todo eso sólo supondrían problemas marginales si la gente estuviera de acuerdo en trabajar menos cobrando menos. Ese es el auténtico problema. Muy en especial en una sociedad como la española con una economía tan tendente a la inmersión y al pufo.

Los que estuvieran dispuestos a hacerlo en beneficio de los paisanos en paro tendrían primero que confiar en que no son ellos los primos.

ATB dijo...

Paco

Podría ponerme a hacer reflexiones sesudas y análisis económicos profundos y correctos sobre el asunto, pero aparte de que ni sé ni sabré nunca nada de su economía, esta vez me apetece quedarme en la superficie.

Teniendo en cuenta los sueldos de miseria que mucha gente percibe ya, esta propuesta como medida general, me parece que no es más que una socialización de la miseria.

Es decir, la cosa consistiría si no he entendido mal, en que en lugar de contratar 9 por 900 euros, contratamos a 10 por 800, o a 20 por 400 o a..., que el caso es trabajar y estar agradecido por ello, y lo que sobre a caja, o algo.(Curiosamente es lo que parece que ha hecho ya en Villafranca de los Barros el pluriempleado y supongo que bien remunerado D. Ramón Ropero Mancera, Ilustre Alcalde de tan, aún, bella ciudad y su equipo de gobierno)

Enlazando con una entrada reciente de Malo Malísimo, donde se informaba de los sueldos y beneficios varios de altos cargos y políticos, y teniendo en cuenta los sueldazos y beneficios de determinados ámbitos del sector privado, en lo que a mi respecta a los trabajadores ni tocarlos hasta que la tijera no se meta por ahí. Y después, si llega el caso, siempre de más salario a menos salario.

Y si eso como se ha dicho, va en detrimento de la "competitividad" (maldita competitividad que parece consistir en que pocos ganen mucho a costa de que muchos ganen muy poco), pues nada, a hundirse toca, pero todos, no los de siempre, que ya está bien. A ver si va a resultar que para que los que están podridos de dinero sigan podridos de dinero los demás vamos a tener que andar en taparabos.

En un reciente comentario que leía hace poco en otro blog a propósito de esta propuesta, alguien entrado en años se acordaba de cuando los terratenientes o sus capataces llegaban a la plaza del pueblo para contratar y le decían a los jornaleros que allí esperaban ansiosos:

"Hay tanto para jornales. Ni un duro más. Vosotros vereis si lo quereis repartir entre cuatro o entre cinco"

¡Cómo hemos cambiado!.

Un abrazo Paco. Me alegro de la mejoría de tu padre.

Salud

María dijo...

¡¡Hola PACO!!

Primero, como ya te he dicho y repito, me alegro un montón que tu padre se encuentre mejor.

Bueno, yo estoy de acuerdo con lo que dicen Gargantua, ID y ATB.

Como todos, pienso que en teoría y esencia la idea que propones de reparto del trabajo es buena.

Pero no creo que funciones, por mucho motivos que ya han apuntado ellos antes (falta de solidaridad, injusto sacrificio que de nuevo soportarán los trabajadores, reduciendo salarios de por sí exíguos y que además ya existen figuras semejantes, prejubilaciones anticipadas, que además del alto coste que supone a las arcas del estado, su efectividad práctica en la lucha contra el paro, es más que dudosa)

Y en esta misma línea, recuerdo los Contratos a Tiempo Parcial.

Figura concebida, para la dedicación parcial de los trabajadores, por la naturaleza del propio trabajo y que sin embargo, encuentran una ancha vía de utilización fraudulenta en la reducción de la cuota de Seguridad Social para los suscritos, de 12 horas semanales, que son utilizados con harta frecuencia para trabajos de mayor duración.

La realidad es que un gran número de trabajadores presta sus servicios por mayor tiempo del inicialmente contratado. Muchas empresas, incluso sectores productivos enteros como la construcción, la hostelería o el comercio viven habitualmente esta situación, en clara violación de la legalidad. A la que curiosamente no se oponen los trabajadores, precisamente por la precariedad de sus contratos.

Pero es que además, mayor flexibilidad en el ordenamiento laboral significa mayor dificultad de control, tanto sindical, como administrativo y mayor dificultad en la organización del propio trabajo.

Dicho lo cual, desde luego, no creo para nada que esta reducción laboral, se pueda aplicar a trabajos genéricos y de una forma uniforme.

Podríamos limitar su aplicación a empleos de alto nivel, con remuneración elevada y alto control administrativo, pero por desgracia, este plus de especialización en el puesto de nuevo limitaría su efectividad práctica, de cara a una efectiva reducción del paro.

En cierto modo, además, lo que supondría usar esta figura por parte del gobierno, sería reconocer explícitamente su incapacidad para crear empleo, lo que política y electoralmente, supongo que tampoco le interesa.

No sé, todo esto es muy complicado, aun cuando pienso, que el mero hecho de que estéis pensando en soluciones, ya es de agradecer y bueno.

Muchos besos para todos

Gargantua dijo...

Las utopías son, por definición, metas inalcanzables, ya que de ser posibles…, no serian utopías…, serian otra cosa…

Así es que…, los utópicos, son simples perseguidores de quimeras…, pero no hacen daño a nadie…, son simplemente unos ¿Ilusos?...

Otra cosa muy distinta es la demagogia…, barata o cara….

Los demagogos…, si hacen daño…, porque con sus opiniones demagógicas…, desenfocan el objetivo…, distraen la atención hacia lo esencial… y la difuminan, convirtiéndola en simple humareda…

Pero…, en una sociedad infantilizada…, son bien recibidos…, aplaudidos… y con ello, se crecen…, se sienten importantes y…, son felices…

Se mueven en el cómodo margen de lo políticamente correcto…, de las tendencias…, de las corrientes de opinión mayoritarias…, de las modas…

Y así…, con las orejeras puestas…, giran y giran…, dando vueltas a la noria…, sin darse cuenta que el pozo esta vacío y que no consiguen sacar ni una sola gota de agua…

Pero…, son felices…

Alfonso Vázquez dijo...

Claro, es que al hablar de rentabilidad en la administración hace que algunos ataquen con uñas y dientes e inicien el demagógico debate de los servicios.

Yo creo que no debemos escatimar en los servicios al ciudadano: contratemos el doble de médicos, enfermeros, bomberos, profesores... si es lo que hace falta para avanzar. Pero no mantengamos un estamento que nos haga doblar la cerviz para no levantarla del peso que ello supone.

Y es que la administración debe dar servicio al ciudadano. los ayuntamientos gastan un alto porcentaje en mantener a un personal mueve papeles, provocando un circulo vicioso: a más personal más impuestos, a más impuesto, más personal para gestionarlos... hay que reinventar la administración ¿qué servicio necesita el ciudadano? pues vamos a ofrecerlo. Y si lo hacemos con la mitad de personal, pues cobramos la mitad de impuestos. Menos impuestos, menos hora de trabajo, más tiempo libre, más felicidad...

alfonsovazquez.com

Ricardo dijo...

Hay personas que dan vueltas y vueltas a la noria sin necesidad de orejeras y, además, son infelices. En cuanto a la corrección o incorrección política, por lo que llevo leyendo, depende del aire que sople.
Los que quieran que poco a poco vayan desapareciendo desigualdades son unos jodíos ilusos y los que crean que las prestaciones por desempleo se abonan con "dinero del estado" son demagogos. Tampoco las prejubilaciones inciden en que el número de pensionistas se incremente con perceptores más jóvenes; siguen siendo demagogos y medio.
Sin embargo el que miente con palabras grandilocuentes ese es una persona cabal en esta sociedad... ¿infantilizada?... ¿o no será mas bien insolidaria?.
Olvidemos este negocio de la opinión, que no dá demasiado de sí en términos corteses cuando las opiniones no coinciden y, sistemáticamente. se pone el piñón fijo.

Nieves dijo...

Interesante idea... pero de difícil cometido ... o imposibilidad????

Yo tengo una conocida que siempre se queja de las horas que trabaja y ... siempre le digo lo mismo... me entristece oirte decir eso...cuando yo estoy DESEANDO poder decirlo!!!!

Ninguno valoramos lo que tenemos hasta que lo hemos perdido...¿Solidaridad? ... no lo creo... cada uno se acomoda a lo que tiene y es difícil renunciar a ese estatus.......renunciamos los que por obligación estamos condenados!!!!

Besitos y me alegro que tu padre ya esté en casa. Nieves.

Pantagruel dijo...

Gargantua, te refieres a alguien concreto en tu comentario-crítica, o es hablar por hablar? En mi experiencia la acusación de demagogia suele proceder de demagogos, y lo de señalar que alguien se mueve "en el cómodo margen de lo políticamente correcto" es una crítica que se hace con frecuencia a la izquierda desde la derecha o la extrema derecha, siempre dispuestas a propiciar políticamente incorrectos golpes de estado. Pues claro que hay que moverse en el margen de lo políticamente correcto, faltaría más! O cual es tu propuesta? Saludos.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Una buena forma de implantar la medida sería para los trabajos que se van convocando. No imponiéndosela a los que ya trabajan.

A mí me parece una buena solución, además de que no veo otra.
Y los que la critican porque ellos prefieren trabajar más horas y cobrar más parece que tienen dentro de la manga un as para crear empleo, mucho empleo, y con un sueldo buenísimo.
Pero es que eso me parece un farol.
Salvo que nos lo cuenten.

Besitos, Paco!

Hitos dijo...

¿Cuánto dinero se ahorraría el estado si no pagaran sanidad privada a sus funcionarios? Además, dinerito que iba a la sanidad pública.

¿Cuánto dinero se ahorrarián los gobiernos locales, provinciales, regionales, nacionales,... si hubiera una buena comarcalización de los recursos?

Ahora me tengo que ausentar del telecentro de 11 a 1 para que una técnico de la Mancomunidad de Municipios Tajo Salor imparta un curso de informática básica en Alcántara ¿? ¿Quién reparte estos fondos? los fondos con los que me pagan mi sueldo, con los que pagan el sueldo de la técnico, el kilometrage...¿?

Cuando le pregunté al director del SEPAD (Servicio Extremeño Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia)don Juan Carlos Campón Durán sobre los pisos tutelados y la ayuda a domicilio (para mí que si hay uno no debe haber otro porque se contraponen) me dijo que no se escatimará desde la Junta y que si hay que pedir un centro de día, pues se pide. ¿No sería mejor hacer un buen uso de los recursos existentes? ¿Para qué hacer un centro de día en Alcántara si hay uno en Mata de Alcántara que está a 6 kilometros?

Bueno, que antes de tocar a los trabajadores yo organizaba un poco la casa.

Hitos dijo...

Kilometraje
Aaaaaaaaaaaains

Gargantua dijo...

Amigo Pantagruel…, me sorprenden tus afirmaciones, ya que precisamente tu…, no eres de los que te cortas un pelo y te pasas lo políticamente correcto por debajo del arco del triunfo…
A mi…, como a ti…, me encanta ser políticamente incorrecto…
En cuanto a tu percepción de la demagogia…., por lo menos en lo que a mi se refiere, no te preocupes…, simplemente es que la demagogia…, me aburre…
Por lo que te sigo…, son mas las cosas en las que coincidimos…, que las que discrepamos…, ya sabes…, por lo de los vinculos familiares…., literarios, claro….
¿Mi propuesta?...Mi propuesta es que pongamos los pies en el suelo y si “jugamos”…, lo hagamos respetando las reglas del juego…, sin hacer “trampas”…
Hay muchas cosas que no me gustan y algunas de ellas…, estoy teniendo la satisfacción de ver que la crisis…, las está…, digamos que… ¿Encauzando?...
Tu estas en el mundo de la Sanidad y yo en el de las finanzas…, anda que no tenemos “tela que cortar”…, cada uno en lo nuestro…, ¿Verdad amigo?...
Un abrazo.

Likuid dijo...

Demasiados políticamente incorrectos y pocos currantes.

Miguel Baquero dijo...

La idea es muy buena, pero dile tú a alguien que gane un poco menos para que haya más trabajo... Me temo que es irrealizable. Todavía si se ganara lo mismo trabajando menos... y aun así me juego el cuello a que la gente se lanzaría como loca a hacer horas extra si con ello pudiera rebañar algo de pasta. Asín es la vida

Paco Centeno dijo...

Me da a mí que la utopía ha movido el mundo y que los utópicos ven (vemos?) más allá. Sin esas utopías no habríamos llegado a la Luna, no estaríamos en la continua búsqueda de la libertad o de la igualdad. Sí, la utopía es motor y yo quiero estar entre los que movemos, con las ideas y tratando de convencer a los demás de ellas.

Por eso no descarto el reparto (que concepto tan social y socialista) el trabajo como una opción clara y beneficiosa en estos momentos. Insisto que es una cuestión de cambio de mentalidad, de entender el bienestar no como poseer más, sino como poder dar más. Utopía que puede hacerse realidad.

Belen y Miguel, bienvenidos por aquí.

Gargantua no entiendo tu alusión a la demagogia, será que estoy espeso, o que yo creo que hacer demagogia es hacer buscar el favor popular apelando a las emociones. Esta propuesta es emotiva, pero no contaría con el favor popular.

Un abrazo a todos

Gargantua dijo...

Amigo Paco..., cuando yo hablo de demagogia..., lo hago refiriéndome a la "cruzada" que algunos han iniciado contra las Prejubilaciones y que..., como tu bien sabes..., goza totalmente del favor popular..., por aquello tan español que todos conocemos como ¿Envidia?...
Lo del reparto del trabajo, en cambio..., entra dentro del terreno de la Utopía... ya que efectivamente..., no contaría con el favor popular..., porque como decía el del chiste..., "la bicicleta ni tocarla, que la bicicleta es mía"...
Por lo demás... estoy de acuerdo con tu alegato sobre la utopía..., de hecho…, te confieso…, que yo también la transito…
Fíjate…, que he llegado a imaginar un mundo SIN DIOSES… a los que adorar…, temer o… ¿Rezar?..., en el que hombres y mujeres aceptaran que el bien y el mal…, solo tiene su recompensa/castigo en esta…, nuestra UNICA vida…
¿Cabe mayor utopía?...
Sin embargo…, yo vivo mi vida en esta creencia y por ello, procuro hacer el menos mal posible…, lo de hacer el bien…, lo deben juzgar los demás…
Un abrazote compañero.

Juan Antonio Doncel Luengo dijo...

Quiero subrayar que, al leer el anterior comentario de Paco, he notado que ha percibido lo profundo de mi propuesta. Se trata, pues de aprovechar el avance técnico para un mayor bienestar, pero entendido bienestar no como satisfacción de necesidades, que tal es una idea comúnmente aceptada pero convengamos que es muy restrictiva. No se trata de hacer espiritismo con los conceptos, pero yo creo que, por ejemplo, una de las razones por las que tanta gente quiere ser funcionario, teniendo en cuenta que se trata, en general, de trabajos peor remunerados y menos costosos energéticamente, es para vivir mejor. Luego vivir mejor no es vivir con más dinero, sino con más tiempo, satisfechas ya las necesidades imperiosas de la comida, la salud y similares. Entonces lo que no tiene ningún sentido, salvo en términos estrictamente materiales, es que, ganando 1500 y trabajando 7 horas en que no se suda, con aire acondicionado y parando para tomar café, se renuncie a recoger al niño del colegio para ganar 600 más, puesto que esos 600 sirven para menos cosas, en términos no materiales, que recoger al niño del colegio.
Entonces tenemos la oportunidad histórica de, a partir de la tecnología, trabajar la mitad y ganar la mitad, puesto que sólo necesitamos la mitad (o menos) para tirar para adelante. Encima, así podemos ayudar a los demás a conseguir su parte, a la que tienen exactamente el mismo derecho (por tener exactamente la misma necesidad, entre otras razones) que yo. Y encima, es que resulta que la realidad es mucho más tozuda que nuestras consideraciones políticas, y es que no hay trabajo para todos, no exactamente por la crisis y todo eso, a lo mejor es al revés, es que la crisis es porque el modelo 8 horas diarias hace que los que trabajan tanto impidan que los que no trabajan alguna vez consigan hacerlo.
Los beneficios de la medida son obvios.
Los obstáculos a la misma se pueden resumir en sólo uno: el egoísmo al que nos ha abocado una cultura concreta de sociedad que se ha visto superada por los acontecimientos.
La Historia, con mayúsculas, motor de la vida. Si no recuerdo mal, Marx en estado puro.
Pondré esto también en el blog de Guillermo, saltándome mi hábito de brevedad.

Paco Centeno dijo...

Gargantua, otra utopía compartida entre los dos, amigo.

Doncel si es que deberías prodigarte más en estos escritos algo menos breves. Pero sí, sabes que sin necesidad de muchas palabras captamos qué queremos decir. No hace falta mucho más.

cristian - paginas web dijo...

yo creo que el concepto del reparto de trabajo de acuerdo a la crisis es lo que mas conviene. quizas en otro momento no pero ahora si.