Mostrando entradas con la etiqueta lo esencial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lo esencial. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de marzo de 2011

De qué podemos prescindir


Hoy he salido a correr un rato, y escuchando la radio, una oyente intervino para decir la frase que he registrado en el lateral del blog, iniciando una nueva sección, la de frases para pensar. La frase hace mención a cuantas cosas superfluas tenemos y que no nos ocupemos de lo esencial, que lo pedimos a otros. Y todo esto viene al caso porque también leí que estamos utilizando un 40% de energía más de la que sería necesaria para lo esencial.

Yo no tengo ni calefacción ni aire acondicionado en casa, y no porque crea que no nos vendría bien, sino porque no lo considero esencial con el clima que tenemos. Quiero decir que si bien algunos días de invierno se hacen duros, en el piso en el que vivimos, con ponernos un sueter para estar por casa y una estufa en el salón ya nos va bien. Y en verano sí que hay un mes de mucho calor, con días de picos altos en los que ponemos una máquina que refresque el salón, pero poco más, preferimos aislarnos en lo posible del sol, cerrando persianas y ventanas. Sé que difiero de la mayoría de mis vecinos, porque esos aparatos proliferan y son bien visibles y sonoros, y porque estar en sus casas en invierno requiere de mangas cortas, pero son cosas, como otras más, que no considero imprescindibles.

Y en estos tiempos tan interesantes que estamos viviendo, merece pensar en lo imprescindible y volver a deshechar, poco a poco, algunas de las cosas superfluas que el consumismo y el capitalismo más liberal nos ha llevado a considerar como esenciales.

PD: volviendo a bloguear, que el Máster que he estado haciendo va terminando y algo más de tiempo tendré. Y contestaré cuando pueda, como antes...